Concepto conceptual.

Y lo dejo aquí en el aire, por si acaso hay algún lector poderoso:

Tenemos LOST, una serie que tiene una sólida base de fans en Internet (solo cada semana, 15000 personas se descargan los subtítulos en castellano desde lostzilla). Esta serie se emite por las cadenas generalistas doblada con bastante retraso.

IDEA:

Una empresa grande podría patrocinar la descarga a lo rapidshare desde una web diseñada expresamente.

POR EJEMPLO:

Pepsi decide patrocinar Lost. Se pone en contacto con la productora, compra los correspondientes derechos y crea lost4pepsi, una web con los colores corporativos con un link de descarga. Mientras esperas a que el link aparezca, ves un anuncio con Josh Holloway y Evangeline Lilly medio en bolas disfrutando de una Pepsi postsexual.

La productora gana pelas, la empresa se gana una excelente imagen en un púlbico jugoso, el fan no necesita ni torrents ni rapidshares ni pollas.

Ya, ya lo sé, pero soñar es gratis…

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Creatividad al poder.

Crisis, bla bla bla, menos dinero, lo lo lo, poco gasto, brau brau brau.

Las crisis amigos míos, lo único que hacen es eliminar a los más débiles. Lamentablemente esto se refiere tanto a nivel empresarial como a nivel de los trabajadores. Una putada vamos.

Sin embargo, el dinero no lo es todo. Y para mí el mejor ejemplo son unos excelentes anuncios de seguros que se llevan emitiendo desde hace un tiempo.

Ingredientes:

  • Famoso (Casillas).
  • Actores currantes (pero baratos).
  • Cero efectos especiales, cero localizaciones, cero vestuario.
  • Creatividad a raudales.

Resultado:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=ZDYLCNw4cpo[/youtube]

El de las fans es brutal.

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Hija de Puta

[youtube]http://es.youtube.com/watch?v=ciZiqO_FQMc[/youtube]

Al final se sobra y tal…

Sirva este vídeo para demandar una cosa que me parece fundamental: que las televisiones autonómicas se vean en todo el territorio de nuestra piel de toro. Cuando estuve en Euskadi, me hinchaba a ver “Vaya Semanita” en ETB2, en Orense, a ver las pelis en Gallego (Pulp Fiction, impagable) y gracias al youtube, me veo APM? de la TV3. No entiendo qué oscuros argumentos se pueden dar para no hacerlo, así que espero que alguien lo aclare en los comentarios…

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Miami Vice.

Cuando hice el post sobre Sonny Crockett decidí que era hora de comprobar si Corrupción en Miami molaba tanto como yo la recuerdo. Así que me puse manos a la obra y me descargué la primera temporada (gracias a Demonoid, si quieres una invitación, pídela).

Este fin de semana he empezado a verla. Mis conclusiones son las siguientes:

  1. El episiodio piloto (hora y media) es mucho mejor que la peli que se hizo años más tarde. Es más, es mejor que la mayoría de las películas de policías que hacen hoy en día.
  2. Yo era demasiado pequeño para comprender todo lo que ocurría en la serie. Es cierto que se basa en engatusar a los malos, disparar y detenerlos o enterrarlos, pero hay algo más. La serie tiene un transfondo sórdido en el que todo se compra y frente al que es muy difícil resistirse. Hay valores, pero también necesidad, por lo tanto, hay gente que es corrompida.
  3. La serie tiene acción trepidante y cada capítulo visto del tirón y sin anuncios es una delicia.
  4. Con el doblaje nos perdemos una gran parte del encanto. Oyendo a los actores en su idioma uno sabe perfectamente cuando están infiltrados y cuando son policías. El registro y el acento son completamente diferentes. Ok, mon?
  5. Los 80 eran la polla (como cualquier otra década en la que uno se críe) y Corrupción en Miami es uno de sus máximos exponentes a todos los niveles. Los coches, la moda, las actitudes, las chavalas. Todo.
  6. Revisitarla tras tantos años puede deparar sorpresas como ésta:

al

Os juro que borda el papel, pero no me resultaba creíble. Siempre será Bundy.

Por todas estas razones, y muchas más, me alegro de que mi madre me apuntara a Inglés de bien pequeño. No sólo me ha ayudado en el trabajo y los estudios, sino que me ayuda en el ocio y la cultura.

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Sony Crockett.

Para mi suerte o mi desgracia, yo me crié en una época tan interesante como los 80. Cuando la gente me pregunta sobre mis modelos masculinos de la infancia suelo responder casi siempre igual: Michael Knight, McGyver y, sobre todo, Sony Crockett. Para aquellos demasiado jóvenes, os diré que Sony era uno de los dos polis de Corrupción en Miami, en concreto el interpretado por Don Johnson (el otro se llamaba Ricardo Tubbs).

De Sony Crockett se pueden destacar muchas cosas: el mullet, las gafas de sol, el hecho de que viviera en un barco, la ropa (vestía de diseño, Versace, Hugo Boss y nuestro Adolfo Domínguez), su actitud falocrática…

Pero lo que más me molaba era su relación con las mujeres. Sony no era un ligón piscinero como Michael Knight, ni era Gaylord como McGyver. Crockett follaba, si, pero siempre acababa recordando a su esposa fallecida. A mi eso me molaba mil, porque demuestra que el sexo y el amor no van siempre de la mano. ¿Cólo lo sabíamos? Fácil, tras cada polvo, Crockett se ponía melancólico, se volvía un poco antisocial y se acordaba de su mujer. Era la mezcla de relajación postcoital y ansias de venganza eran lo que le daban la energía para acabar con los malos. A veces se piraba con el barco, otras con el coche, pero siempre que se acordaba de su amada, sonaba esta canción:

[youtube]http://es.youtube.com/watch?v=47XaK4XJxFQ[/youtube]

En el 0:50 viste de manera mítica.

Obviamente, Corrupción en Miami no es ni Expediente X, ni LOST, pero alcanzó cotas de acción y turbidez que no han vuelto a verse por la TV.

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