Ayer conseguí acabar el Uncharted: Drake’s Fortune de la PS3. Es el primer juego que termino en la PS3 y me gustaría dejar constancia de lo encantado que he quedado.
Argumento:
En pocas palabras: las aventuras de Indiana Jones jugables. Sí, hay un tesoro que encontrar, un amigo de dudosas intenciones y una chica. Por en medio hay trampas, un templo maldito y muchos malos de piel morena. Por si fuera poco, también hay rastro de la Wehrmacht alemana. Más claro agua. (Hasta han copiado cierto concepto de El Arca Perdida) El hecho de que haya un argumento sólido, desgranado a través de escenas cinemáticas intercaladas aquí y allá, hace que yo me haya metido más en el juego que con Tomb Raider, por poner un ejemplo de un juego similar.
Técnica:
De los casi cuatro años que llevo casado, esta es la primera vez que mi mujer se ha queda mirando cómo jugaba a un videojuego. Creo que ésa es la mejor prueba del esfuerzo que los creadores han puesto en hacer un juego lo más realista posible. Los paisajes quitan el hipo, los movimientos del prota son fluidísimos, las voces están muy curradas (con actores de doblaje de reconocido prestigio) y las iluminaciones se salen. Pero es que además, los niveles de producción son altísimos. Por ejemplo: el submarino alemán de la IIGM que aparece es una reproducción tan perfecta de la realidad que me quedé un rato deambulando para disfrutar con los detalles.
Diversión:
Como diría Carl Lewis, “La potencia sin control, no sirve de nada”. Para mí, todo lo dicho anteriormente no significa nada para un juego, podría ser aplicable perfectamente a una película de animación. De lo que se trata en un juego no es ni de mirar paisajes, ni de quedarse intrigado con un argumento. Un juego es para jugar. Parece una tontería, pero estoy hasta los ovoides de que me recomienden juegos muy bonitos, muy trabajados y muy tal para que luego sean un tostón (un poco como Avatar). Aquí el Uncharted es donde me ha ganado. Su mezcla de saltos y puzles a lo Tomb Raider con tiroteos peliculeros es todo un acierto. Tan pronto estás tan tranquilo empujando piedras para activer un mecanismo como acelerado esquivando los disparos de los malos, tratando de meterles plomo en la cabeza. En ambos casos, las acciones duran lo justo para no sentir que se está haciendo lo mismo durante un rato. Es verdad que hay tiroteos que duran bastante, pero eso aporta un factor estratégico (en lo que a optimización de munición se refiere) que creo que le da aún más valor al hecho de superarlos. Por si fuera poco, hay implementado un buen sistema de ayuda que aporta pistas que permiten salir de atolladeros. No me malinterpretéis, odio que me traten como a un tontín, pero odio aun más no salir de un pozo porque el saliente al que hay que agarrarse está en una sombra que no distingo bien. En este sentido, las pistas si me parece que ayudan a no frustrarse con chorradas. Para esforzarse prefiero los tiroteos complicados. Sí amigos. En dificultad normal, el Uncharted tiene momentos verdaderamente difíciles. He leído algunas reseñas que dicen que eso es el mayor problema del juego. En mi opinión es su mayor virtud. Es precisamente el hecho de que me hayan matado docenas de veces lo que hace que me haya hecho ilusión pasarme el juego. Si no fuera por que con tres tiros seguidos estás muerto, ¿Cómo iba yo a fardar de haber conseguido el trofeo “Superviviente”?. Sin duda alguna, el factor de dificultad del juego, que se adapta perfectamente a mi nivel, es lo que más ha ayudado a que lo haya disfrutado tanto.
Ahora lo que me queda es jugar a la segunda parte, que todo el mundo dice que es mejor. ¿Será posible?
Posted on Marzo 10th, 2010 por Ponzonha
Filed under: Videojuegos | 9 Comments »






