Heavy Rain.

Bueno amigos, ayer noche llegué al final de Heavy Rain (PS3). Hace unas semanas que mi dealer de juegos (megateto, que LOL se lo pague) me pasó el Uncharted 2 y Heavy Rain. El Uncharted 2 me gustó incluso más que el 1, lo cual es digno de mención, así que empecé Heavy Rain con la resaca de haber jugado a un juego sobresaliente.

Voy a procurar hacer mi reseña sin meter ningún spoiler y os pido que por respeto a los que no han jugado no los metáis en los comentarios.

¿Es un juego?.

La primera es obligada. HR ha levantado cierta polémica entre la gente que dice que no es un videojuego. Yo la quiero zanjar de mano: me la suda. HR es un entretenimiento que disfruto en mi PS3. Si es o no un videojuego depende de la definición de videojuego y es algo sobre lo que no quiero pensar. Si quieres mi opinión, HR es tan videojuego como los libros de elige tu propia aventura (aquellos rojos de Timun Más) son novelas. O sea que depende dónde pongas el límite. Para mí, entra de lleno en mi definición.

Jugando.

Es bastante sencillo de explicar. Se controla al personaje protagonista del capítulo en cuestión. Como en una novela, hay una historia contada desde la perspectiva de varios personajes y cada capítulo es una de esas perspectivas. La mecánica se reduce a caminar e interactuar con las cosas o las personas con cierto grado de libertad. Obviamente, como es una Aventura Gráfica, las decisiones son muy limitadas si se las compara con un juego de rol, pero siguen dando la sensación de que uno tiene el control del asunto. En ciertos momentos, ejecutar una acción requiere pulsar los botones del mando o mover las flechas en la secuencia adecuada. En la mayoría de los casos es fácil, pero hay momentos en los que los más jugones lo pasarán mal. A veces te dejan repetir… otras veces si fallas te pierdes una ramificación del argumento (otro argumento en favor de HR como videojuego). Cualquiera que haya jugado a un FPS en la play debería hacerse con los controles en poco tiempo.

La experiencia o por qué Heavy Rain es lo mejor que me ha pasado en la PS3 hasta el momento.

En el título de este epígrafe ya dejo claro mi opinión, pero voy a intentar razonarla un poco. La historia es todo un clásico: un asesino en serie al que hay que detener. Cada personaje tiene sus motivaciones y está involucrado en la historia por sus propias razones, por lo que puede que te sientas más o menos identificado con cada uno. Esto de la identificación no es broma, yo creo que es uno de los fuertes del juego. A través de tareas aparentemente triviales, como afeitarse, ducharse o mirarse al espejo, uno empieza a desarrollar cierta afectividad (o animadversión) hacia el muñequito. Por si fuera poco, se pueden oir los pensamientos del personaje en cada momento, por lo que es complicado no sintonizar con ellos. Porque este es el fuerte de HR: uno acaba por empatizar y sentir con el personaje. Aunque en la mayoría de los casos, las decisiones que se toman parece que acaban por llevar al mismo punto tarde o temprano (al fin y al cabo la historia tiene un número de finales limitado), hay bifurcaciones sobre las que no se puede volver y que se deciden en segundos. En este sentido, es como las novelas de “Elige tu propia aventura” de mi infancia, aunque HR es mucho más. Y no es broma. Los personajes pueden morirse y con ellos una parte importante de la trama. Esto hace que te tomes en serio lo que estás haciendo y la inmersión que consigue en términos sentimentales es tal que ya no sabes si reacciona tu yo videojueguil o tu verdadero yo. Obviamente, en los momentos tranquilos, reacciona tu instinto videojueguil, que sabes que te llevará por el camino correcto. Sin embargo cuando el juego te pone en una situación extrema, de vida o muerte, de golpe y porrazo hay que tomar decisiones sin pensar. Esas decisiones impulsivas se toman con el corazón más que con la cabeza y suelen tener consecuencias tanto en el juego, como en el mundo real. Yo he sentido varias veces el “Y si hubiera…” tan común en la vida real, pero no he dado ni un paso atrás. Creo que el juego merece ser jugado según va saliendo la primera vez.

No os voy a spoilear, pero os voy a dar un dato: disparé una vez a una persona en todo el juego. Así como suena. Si en el Uncharted pegas miles (docenas de miles) de tiros, en Heavy Rain cuesta muchísimo apretar el gatillo. Yo cuando lo hice tuve que dejar de jugar. Me dejó muy mal cuerpo. No dejaba de pensar que tenía que haber dialogado, haber agotado todos los cauces antes de recurrir a quitar una vida. Otra parte de mi me insistía en que o era yo o era él. Tuvieron que pasar unos momentos hasta que me di cuenta de que sólo era fantasía. No exagero, llegas a creerte que en el personaje hay una parte de tí, como en las buenas novelas. No fue el único momento en el que tuve que hacer cosas terribles, hubo otro par así, de parar e irme a dormir con el estómago revuelto. Y no os exagero.

Luego al terminar se destapa todo el pastel y tienes un flashback tipo “El Sexto Sentido” muy reconfortante. Con la mayoría de los juegos la cosa acabaría ahí, pero con Heavy Rain no. Me han quedado muchas ganas de alterar mi comportamiento para ver dónde acabo, de optar por ser más agresivo con un personaje con el que jugué en modo tranquilo, de ser más tranquilo con el personaje que me pedía impulsividad y de muchas más cosas.

En definitiva, sea un juego, sea una película interactiva, sea una novela animada interactiva o sea lo que sea, Heavy Rain me ha conquistado y me ha proporcionado una docena de horas de entretenimiento de altísima calidad que me han dejado un excelente sabor de boca. Y eso es lo que importa.

Uncharted.

Ayer conseguí acabar el Uncharted: Drake’s Fortune de la PS3. Es el primer juego que termino en la PS3 y me gustaría dejar constancia de lo encantado que he quedado.

Argumento:

En pocas palabras: las aventuras de Indiana Jones jugables. Sí, hay un tesoro que encontrar, un amigo de dudosas intenciones y una chica. Por en medio hay trampas, un templo maldito y muchos malos de piel morena. Por si fuera poco, también hay rastro de la Wehrmacht alemana. Más claro agua. (Hasta han copiado cierto concepto de El Arca Perdida) El hecho de que haya un argumento sólido, desgranado a través de escenas cinemáticas intercaladas aquí y allá, hace que yo me haya metido más en el juego que con Tomb Raider, por poner un ejemplo de un juego similar.

Técnica:

De los casi cuatro años que llevo casado, esta es la primera vez que mi mujer se ha queda mirando cómo jugaba a un videojuego. Creo que ésa es la mejor prueba del esfuerzo que los creadores han puesto en hacer un juego lo más realista posible. Los paisajes quitan el hipo, los movimientos del prota son fluidísimos, las voces están muy curradas (con actores de doblaje de reconocido prestigio) y las iluminaciones se salen. Pero es que además, los niveles de producción son altísimos. Por ejemplo: el submarino alemán de la IIGM que aparece es una reproducción tan perfecta de la realidad que me quedé un rato deambulando para disfrutar con los detalles.

Diversión:

Como diría Carl Lewis, “La potencia sin control, no sirve de nada”. Para mí, todo lo dicho anteriormente no significa nada para un juego, podría ser aplicable perfectamente a una película de animación. De lo que se trata en un juego no es ni de mirar paisajes, ni de quedarse intrigado con un argumento. Un juego es para jugar. Parece una tontería, pero estoy hasta los ovoides de que me recomienden juegos muy bonitos, muy trabajados y muy tal para que luego sean un tostón (un poco como Avatar). Aquí el Uncharted es donde me ha ganado. Su mezcla de saltos y puzles a lo Tomb Raider con tiroteos peliculeros es todo un acierto. Tan pronto estás tan tranquilo empujando piedras para activer un mecanismo como acelerado esquivando los disparos de los malos, tratando de meterles plomo en la cabeza. En ambos casos, las acciones duran lo justo para no sentir que se está haciendo lo mismo durante un rato. Es verdad que hay tiroteos que duran bastante, pero eso aporta un factor estratégico (en lo que a optimización de munición se refiere) que creo que le da aún más valor al hecho de superarlos. Por si fuera poco, hay implementado un buen sistema de ayuda que aporta pistas que permiten salir de atolladeros. No me malinterpretéis, odio que me traten como a un tontín, pero odio aun más no salir de un pozo porque el saliente al que hay que agarrarse está en una sombra que no distingo bien. En este sentido, las pistas si me parece que ayudan a no frustrarse con chorradas. Para esforzarse prefiero los tiroteos complicados. Sí amigos. En dificultad normal, el Uncharted tiene momentos verdaderamente difíciles. He leído algunas reseñas que dicen que eso es el mayor problema del juego. En mi opinión es su mayor virtud. Es precisamente el hecho de que me hayan matado docenas de veces lo que hace que me haya hecho ilusión pasarme el juego. Si no fuera por que con tres tiros seguidos estás muerto, ¿Cómo iba yo a fardar de haber conseguido el trofeo “Superviviente”?. Sin duda alguna, el factor de dificultad del juego, que se adapta perfectamente a mi nivel, es lo que más ha ayudado a que lo haya disfrutado tanto.

Ahora lo que me queda es jugar a la segunda parte, que todo el mundo dice que es mejor. ¿Será posible?

Apocalips3s

Acabo de ponerme a mirar blogs y tal y parece ser que la noticia del día es que las PS3 viejas tienen algún tipo de fallo que no les deja loguearse en PSN ni sincronizar los trofeos. El fallo, similar al efecto 2000, parece que no afecta al modelo Slim (que es el que tengo yo).

Aunque el fallo parece ser subsanable e incluso puede que se arregle solo esta noche, no puedo dejar de sentir pena por los cientos de personas a los que se le ha ido la pinza en los foros de Internet. Si no me rula esta tarde, pues me jode, sí, pero tengo docenas de alternativas entretenidas en las que gastar una hora de mi vida (afortunadamente).

Es increíble lo rápido que piensa la Interwebs.

Flower (PS3).

Una de las cosas que me mola de la PS3 es poder comprar juegos, accesorios para juegos o expansiones online, sin moverme del sofá. Merece la pena navegar por la PS Store y llevarse agradables sorpresas como el juego que comento en este post.

Se trata de Flower, un pequeño juego que me ha dejado gratamente sorprendido. La premisa es sencilla, usando el Sixaxis (mira mamá, como en la Wii) uno controla una ráfaga de viento capaz de arrancar pétalos de flores y la guía a través del mundo para ir formando una especie de torbellino multicolor. Al arrancar un pétalo, la flor se abre y suena una nota musical. Así dicho suena cursi, bobo y hasta aburrido, pero una vez experimentado uno se da cuenta de que está ante algo bello, hermoso y bien hecho que no necesariamente tiene que ser divertido en sentido estricto para merecer la pena. Hasta el enfoque del propio juego es el acertado, empieza en una ciudad llena de asfalto, hormigón y tráfico y te traslada a un prado verde etéreo, con su cielo azul y un sol radiante.

Se puede ver en HD en yutú.

Comparado con lo trepidante del FIFA2010 o lo gore del Fallout 3, coger el Flower y sumergirse en las praderas arrullado por el viento es una sensación completamente diferente. A mi me encantó. Por otro lado, como muestra de la potencia de la PS3 tampoco está nada mal, porque no dejo de imaginar un juego tipo X-Wing vs Tie Fighter controlado de la misma forma. Mucha gente lo ha denostado diciendo que realmente es una Demo para mostrar la tecnología que hay detrás, pero creo que no han sabido mirar más allá de los polígonos, porque en este caso hay algo más. Llámalo Arte Interactivo y a lo mejor no te equivocas.

Hasta el día 18 está de oferta a 2,99€. Un precio suficientemente razonable como para no pensárselo.

Nota: He descubierto que es mucho más fácil controlar la velocidad si se usa el gatillo analógico (L o R 2).

PS3

Ahora que ya ha pasado casi un mes desde que los Reyes (aconsejados por mi mujer) me trajeran la Play Station 3 creo que ya ha llegado el momento de hacer un post sobre el aparatito en cuestión.

La consola.

Es obvio que la primera función del aparatito es jugar y creo que la PS3 me da justo lo que necesito. Le sobra potencia por todos los lados y se ve y se oye de lujo. El audio resulta especialmente impactante, porque lo tengo conectado al ampli del home cinema y eso se nota (mola mucho girarse en el Fallaout 3 porque has oído un ruido detrás de tí). Como tengo la PS2 ya se que juegos me ofrece el sistema y, exceptuando la estrategia pura y dura y el Football Manager, llenan mis apetencias videojueguiles. Va como un tiro y se enciende antes de lo que tarda la TV en darme imagen, lo cual es acojonante. Ya el menú del principio es como para que se te caiga la baba… y eso no es nada.

Los juegos.

De momento sólo he probado el Fallout 3 y el FIFA 2010. El Fallout 3 me ha enganchado. De momento es de los mejores RPG que he jugado. Aunque el factor rolero es inferior al Baldur’s Gate (palabras mayores, uno de los mejores juegos de la historia), la ambientación y, sobre todo, la acción lo compensan. Respecto a la ambientación, decir que es perfecta: me creo ese futuro postapocalíptico porque lo vivo en presente y veo cómo el mundo llegó hasta allí porque veo los restos de la civilización en forma de libros, tecnología y, sobre todo, carteles. Tampoco tiene tanto mérito, porque los cimientos ya estaban el el Fallout 1 (que nunca funcionó en mi Pentium 100), pero más fácil era cagarla. Respecto a la acción, pues la justa para mí. Lo juego como un FPS, pero con la ventaja de poder pausar el juego y planificar la acción, como en todo buen RPG. Me encanta emboscar a lo zorro a un grupo de 3 o 4 supermutantes y sembrar la muerte antes de que desenfunden. Hay otro factor interesante: el gore. Se puede apuntar a partes del cuerpo concretas, como la cabeza o las piernas y ver cómo salen por los aires. Y no lo voy a negar: mola.

Del FIFA2010 poco puedo decir. A la media hora de jugar ya me había convencido de que es mejor que el PES. Me parece un fútbol más real y además tiene las licencias. Casi no juego contra la máquina, porque es mil veces mejor jugar contra un humano en Internet y me encanta. Una cosa es que la máquina te haga pirulas y otra muy diferente es que te las haga un fulano francés, inglés o polaco. Yo juego casi siempre con el Barça y le tengo bastante cogida la medida al Chelsea y al Milán, pero sufro como un perro con el Real Madrid. De hecho contra CristiANO y su banda he debido de perder una docena de veces y eso me pone de los nervios. Eso es algo que sólo puede pasarme jugando on  line.

En cuanto me haga todas las quests del Fallout 3, me compraré el Call of Duty. Luego ya veremos.

El Media Center.

Aquí llega lo que más gratamente me ha sorprendido de la PS3. Es algo mucho más que una consola. Desde que la tengo no he vuelto a encender el DVD, la PS3 los reproduce mejor. Supongo que será su mejor procesamiento de la imagen a la hora de hacer el upscaling, porque ahora los primeros 5 minutos del DVD de El Señor de los Anillos se ven como nunca. Por si fuera poco, reproduce Blu-Ray. No se vosotros, pero yo noto que la subida de calidad de DVD a Blu-Ray es equivalente a la que hubo de VHS a DVD. Es verdad que en Blu-Ray he visto pelis muy vistosas, como Star Trek o Wolverine, pero creo que no son imaginaciones mías. Mi mujer opina lo mismo. Finalmente, también he visto DivX y puedo asegurar que la última temporada de LOST se verá a través de la PS3.

Pero la cosa no termina aquí. El otro día enchufé mi disco duro portátil y descubrí la maravillosa aplicación para ver fotos. Las rota a una velocidad increíble y desde luego es más cómodo que enchufar el portátil a la TV. También reproduce mp3, pero tampoco es una cosa que vaya a usar mucho. Por otro lado, se puede conectar por Wi-Fi a otro ordenador para que haga de servidor, así que las posibilidades son infinitas.

Internet.

La PS3 tiene WiFi, y eso sirve para que tenga navegador (bastante bueno, por cierto), para jugar online… y para acceder a la Play Store. No he comprado todavía nada en la Store, pero he echado un ojo por encima y lo que he visto me gusta. Por un lado, está la posibilidad de alquilar películas. De momento el precio es un poco elevado (4,99), pero viene bien saber que si te da el capricho lo tienes al alcance de un clic. Por otro lado, está la posibilidad de comprar juegos. A mi me gusta el rollo caja y manual, así que no lo usaré mucho, pero hay unos jueguecillos sencillos a buen precio que en algún momento caerán. De momento, el primero de la lista es Flower, que tiene una pinta que se sale. Finalmente, están los complementos de juegos, que siempre son interesantes. De momento me he fijado en las n expansiones del Fallout 3, cada una por 10€, que prometen ampliar la diversión del título.

Las pijadas.

Tampoco he rabilado mucho, pero hay un montón de añadidos extras expresamente diseñados para fardar. Life with playstation, por ejemplo, es una virguería. Es una especie de globo terrestre que puedes mover y puedes obtener información de los lugares debajo del cursor. Pueden ser noticias, fotos o datos sobre los lugares patrimonio de la humanidad. También puedes colaborar con la investigación poniendo el procesador Cell a trabajar doblando proteínas, porque la PS3 lleva un cliente BOINC incorporado. Pijadas, ya lo sé, pero molan.

En resumidas cuentas, que mi mujer es una maravilla por haberme comprado el juguetín. De hecho estoy tan encantado que si mañana me tuviera que poner una casa desde cero, en mi salón habría una PS3, un home cinema y una TV. Y nada más. Ni reproductor DVD, ni disco duro multimedia, ni minicadena, ni ostias.