El blog donde la morralla tiende a acumularse.

Trololo

Hace un tiempo que circula por la Internet un vídeo que dicen que desbancará al Rick Roll. A parte de su status de meme, que ya sólo por eso merece un post, yo lo pongo porque me parece una de las cumbres del Arte Musical.

Como lo oís. La canción se titula algo así como “De hecho estoy contento de estar de vuelta en casa” (Я очень рад, ведь я, наконец, возвращаюсь домой) y la canta Edward Anatolevich Hill, nombrado Artista del Pueblo Soviético en 1974 (Desconozco cómo es ruso con ese apellido). A pesar del largo título, la canción no tiene letra, pues está hecha para ser tarareada (estilo vocalisz) lo que hace que podamos cantarla todos los seres humanos. La canción transmite un claro sentimiento de felicidad, de hecho me planteo ponerla de alarma de despertador en el móvil, y es una de esas canciones que se te meten en la cabeza para no salir en días (earworm, gusano de oído dicen los anglos). Si a eso le sumamos el punto soviético del asunto (canción de 1968) y la acojonante pinta del cantante, tenemos algo que merece toda nuestra admiración. Prepárate, porque si no lo has visto todavía, vas a flipar:

El gesto extraño es porque es un gran cantante.

Maravillas de la Internet del 2-3 al 5-3

Disfrutad de lo mejor de Internet que he seleccionado del 2-3 hasta el 5-3:

Convertir .mkv para verlos en la PS3 (bajo linux).

Como ya he comentado, una de las cosas que me gusta de la PS3 es su capacidad como mediacenter. Amén de muchos otros formatos, reproduce avi y divx de forma nativa lo que cubre la mayor parte de mis necesidades.

Sin embargo, hay algo que no hace y eso es reproducir vídeo Matroska (mkv). Hoy os presento un programa de windows que soluciona el problema y que además funciona perfectamente en Linux usando wine.

El maravilloso programa es MKV2Vob (se descarga desde ese mismo enlace). Es muy intuitivo y a mi me ha funcionado directamente sin configurar nada. Si usas windows, sólo hay que descargarlo e instalarlo. Si usas linux, necesitas hacer algo previamente:

El programa necesita la Msvbvm60.dll, una librería del Virtual Basic 6. En mi opinión, la forma más sencilla de instalarla es usar el script winetricks,  que si has usado algo wine seguro que ya conoces. Si no lo has usado nunca, apunta:

  • wget http://www.kegel.com/wine/winetricks [descarga el script]
  • sh winetricks [ejecuta el script]

Al ejecutar el script, se abre una ventana con un listado de añadidos para wine. Entre otros muchos, se encuentra el que hace falta para el mkv2vob: el vb6run. Marcar, aceptar, esperar y listo.

Usar el mkv2vob es tan sencillo como añadir archivos o directorios y esperar a que los covierta. Si no hay subtítulos, el proceso es rapidísimo (en Linux también). Para añadir subtítulos, sólo hay que tener el archivo .srt con el mismo nombre (que no extensión) que el del vídeo y marcar “Load subtitles from file”. Además, es necesario indicar el idioma preferido de los subtítulos. Esta es la configuración que a mi me funciona:

mkv2vob en Ubuntu 9.04 bajo wine.

Al menos en Linux (y en mi ordenador), cuando hay que incrustar los subtítulos en el vob el proceso es mucho más lento. Convertir un episodio de Lost de 1Gb e incrustarle los subtítulos me ha llevado más o menos una hora. La buena noticia es que apenas sobrecarga el procesador, por lo que lo he podido hacer en segundo plano sin problemas. Desconozco si en Windows este proceso es más rápido.

Nada más por hoy, espero que a alguno le sea útil…

VideoSong.

Via Greenshines, me he encontrado un dúo absolutamente delicioso. Se llaman Pomplamoose y su propuesta se basa en lo que llaman las VideoSong. Una Video Song es un vídeo musical con dos reglas:

  1. What you see is what you hear (no lip-syncing for instruments or voice). O sea: lo que ves es lo que oyes (sin playback).
  2. If you hear it, at some point you see it (no hidden sounds). Si lo oyes, en algún momento del vídeo lo verás.

Como es un dúo, supongo que graban cada instrumento por separado y lo mezclan (sonido y voz) al final. El resultado es una gozada, quizá mejorada por las pintas de ambos (el en plan tirado, ella en plan adorable en algunas tomas). Para mi gusto lo que mejor se les da son las versiones, pero también tienen canciones originales en su perfil de youtube.

September, de Earth Wind and Fire (Pommplamoose cover).

La vie en Rose, de Edith Piaf (Esta tiene mucho mérito, porque me hace digerible una canción que odio).

Bruxismo.

El bruxismo es la forma correcta de llamar al hábito involuntario de morder o rechinar los dientes (especialmente al dormir). Os voy a contar mi caso:

Desde hace unos años, algunos días al levantarme notaba un dolor en la mandíbula o las sienes, como si me hubieran dado un puñetazo. Mientras fue esporádico, no tuve mayor problema. Sin embargo, con la llegada del momento álgido de la tesis, esas molestias mañaneras fueron cada vez más frecuentes. Además, notaba los dientes descolocados, me crujía la mandíbula al comer (como cuando te crujen los dedos) y comerme un puñado de maicitos era un suplicio, porque notaba luego el masetero (el músculo de morder) echo polvo. Algunos días, notaba un dolor sordo en la zona del músculo masetero (el de morder) francamente desquiciante. Pensé que al pasarse la tesis y con ello el estrés, los problemas remitirían.

Pero no lo hicieron. Como mi padre estuvo diez años de médicos con un vértigo galopante sin que le encontrasen solución (a pesar de probarlo todo) hasta que se lo detectó el odontólogo, no lo dudé,  me puse en manos de mi dentista de confianza (muy recomendable, por cierto) y llegamos a la conclusión de que había que ponerle solución al problema. Mis problemas están derivados de que mi mandíbula inferior no encaja perfectamente con la superior, porque los dientes de la parte anterior tocan antes que los de la posterior. Eso hace que al morder la mandíbula no apoye correctamente y tienda a desencajarse, con los consiguientes sobreesfuerzos y malos hábitos. La solución fue sencilla: una férula de descarga, una especie de “mordedor” como el de los boxeadores hecho a medida que hace que el apoyo mandibular sea perfecto. Esto hace que la fuerza de la mordida sea transmitida homogéneamente a la mandíbula y la postura sea la adecuada. No lo cura, pero convierte una molestia grave en una anécdota, que al final es lo que importa.

Al principio, dormir con el mordedor es un coñazo, pero noté la mejoría desde la primera semana. Hoy, meses después, puedo decir que, aunque sigo mordiendo por la noche, las molestias derivadas han desaparecido. El masetero ha perdido masa muscular, ya no me cruje la mandíbula y me levanto como una rosa. Y todo ello sin tomar ni un sólo medicamento. Por eso si sientes alguno de los síntomas que describo, mi consejo es que, a parte de consultarlo con otros profesionales, le preguntes a tu dentista, no vaya a ser que tu problema sea el mismo que el mío…