Los planetas, de Holst.

Una de las cosas que tiene llegar a cierta edad es que deja de importarte el qué dirán y pasas a hacer directamente lo que te sale de los huevos.

En términos musicales, yo he dejado de seguir modas y de identificarme con grupos o tendencias, para abrazar la promiscuidad más absoluta. También me he reconciliado con géneros que tenía aparcados por prejuicios o traumas varios. Uno de ellos es la música clásica, que aborrecí durante muchos años debido a la necesidad de rebelarme contra mis padres. Poco a poco he ido descubriendo obras y compositores que me encantan y los he incluido en mi rutina musical. Uno de mis descubrimientos es la obra de la que os quería hablar hoy: la suite Los Planetas, de Gustav Holst.

Es una obra que escucho una vez a la semana desde hace unos meses y no ha dejado de sorprenderme desde entonces. Como muchas veces en la Historia, su estreno no fue un éxito y a su autor no le gustaba mucho. Quizá fuese muy adelantada para su tiempo, pues fue estrenada en 1918, o quizá su estructura (siete movimientos) no fuese demasiado ortodoxa. Ni idea. El caso es que al parecer la obra languideció durante el sXX hasta el estreno en 1977 de Star Wars. Como parte del tremendo pelotaso que supuso la película de Lucas se encuentra su banda sonora, compuesta por John Williams. Al parecer, de aquella estaban de moda las BSO en plan música electrónica para las películas de Ci-Fi, por lo que Williams decidió desmarcarse y sacarse de la manga música clásica de toda la vida. El joven compositor señaló una obra casi desconocida de principios de siglo: Los Planetas, de Gustav Holst como fuente de inspiración. A partir de ahí, la obra comenzó a ser conocida y a ser interpretada a lo largo y ancho del mundo, habiendo varias grabaciones diferentes en el mercado.

En mi opinión, y permitidme la herejía, pues no tengo ni puta idea de esto, la principal virtud de esta obra es que es una especie de manual de cómo hacer una banda sonora para una película. De hecho, cuando la escucho soy capaz de identificar pasajes que me recuerdan muchísimo a BSO tan memorables como Star Wars (obviamente), Conan o El Señor de los Anillos, a parte de tener siempre la sensación de “eso ya lo he oído antes en Los Planetas” cuando veo una película con BSO orquestada. No se si esto se debe al éxito que tuvo John Williams, autor prolífico y muy imitado, o a que verdaderamente Los Planetas es una obra verdaderamente pionera, pero en ambos casos el resultado es el mismo: es una de las composiciones más influyentes de la Historia de la Música. Y es que tiene de todo, desde las notas de guerra de Marte, pasando por los coros etéreos de Neptuno e incluyendo la alegría de Jupiter. Alguien que sepa de música sabría por qué cada tema inspira un sentimiento diferente, hablando de modos, tonalidades y cosas así, pero yo me fío de mis sentimientos y esta es una obra evocadora donde las haya.

Si quieres darle una oportunidad, te recomiendo esta versión, a mí es la que más me gusta.

Mi opinión del LA Noire.

Hace una semana que terminé el LA Noire, probablemente el videojuego más esperado de este año. Tras este tiempo de reflexión, llega el momento de que de mi opinión (sin spoilers, como siempre).

tl;dr: El Avatar de los videojuegos, lamento haberlo pedido para mi cumple, porque ahora no puedo venderlo.

Ojetivo del juego.

En el juego somos Cole Phelps, un veterano de la II GM que se mete a detective de la policía tras la desmovilización. En teoría, como detective de la policía hay que resolver los casos que se nos presentan, responder a crímenes callejeros y tratar de limpiar LA de criminales peligrosos. Sobre el papel, es un juego completo, con deducciones, con tiroteos, persecuciones y demás parafernalia policial.

Apariencia.

Sin duda es uno de los juegos más impactantes que se pueden meter en una consola hoy en día. La tecnología de captura de movimientos faciales es acojonante y está integrada perfectamente en la mecánica. Una vez que la has visto, volver a ver las caras en otros videojuegos es como ver un VHS tras haber visto un Bluray, es el futuro amigos. Las voces son también impresionantes, imagino que capturadas a la vez que las expresiones, realmente de película. La BSO es también digna de mención, meterse en un coche y dejar que suene la radio puede llegar a ser un aliciente, vistas la cantidad de horas de música de la época que hay en el juego.

Jugando.

Hasta aquí creo que no discrepo con lo que se puede leer sobre el juego en cualquier web especializada, creo que son hechos objetivos más que opiniones. Sin embargo, a mí en un videojuego lo que me importa es jugar (sorprendente) y todo lo dicho anteriormente queda en un segundo plano. Y aquí es donde LA Noire me ha decepcionado profundamente. Al principio no me di cuenta, porque estaba impresionado con el despliegue técnico que aparecía ante mis ojos y mis oídos, pero cuando me acostumbré a la maravilla, las enormes carencias del juego quedaron patentes. Lo primero que decepciona es que la principal premisa del juego es falsa: en LA Noire no resuelves casos. Lo que lees, sí, te paseas por un escenario del crimen y recoges pruebas (en muchos casos señaladas con cartelitos amarillos , para que no te pierdas), pero en ningún momento tienes que hacer ninguna deducción, ninguna asociación, nada. Lo segundo que decepciona es que en LA Noire no haces interrogatorios. Sí, es cierto que  hablas con los sospechosos, pero no puedes elegir ni las preguntas ni las respuestas. Tu papel se limita a decidir si el sospechoso ha dicho la verdad o ha mentido. Lo triste es que ni eso cuenta, porque pronto de das cuenta de que hagas lo que hagas el juego avanza, acertar o no con tu valoración sólo determina las estrellas que recibes al final del caso, pero no impide que lo resuelvas. Cuando descubrí esto me sentí engañado y muy decepcionado. Podrían haber hecho un moderno The Lost Cases of Sherlock Holmes (juego mítico de los 90) o incluso uno tipo al primer CSI, pero en lugar de eso han hecho un juego lineal, simplón y facilón. Es cierto que intentaron añadir  algo de interés metiendo los tiroteos y las persecuciones, pero qué queréis que os diga. Los tiroteos son una mierdecilla, porque aunque los controles son pobres, son tan fáciles que no presentan ningún reto. Las persecuciones molan algo más, pero sin pasarse. Por otro lado, si quiero tiroteos meto el Uncharted, si quiero conducir, meto el GT5.

A medida que progresaba el juego me iba dando cuenta de que yo, como jugador, no era más que el disparador de una serie de eventos preparados por los desarrolladores. La sensación de que hiciera lo que hiciese siempre pasaría lo mismo, me hizo implicarme bastante poco en el juego. Ojo, comprendo perfectamente que no es un juego de rol (paradigma de libertad), pero hubiera deseado que hubiera alternativas en el juego. Mi experiencia en LA Noire es exactamente igual a la de cualquiera que haya jugado, a diferencia de Heavy Rain por ejemplo. En este sentido es una verdadera película interactiva, porque como jugador acabas adoptando una actitud pasiva, esperando a ver qué es lo que te van a imponer. Sí, imponer. Y voy a poner un ejemplo: en cierta persecución por las calles de LA (recreadas de lujo) consigues hacer que el malo se estrelle con un tranvía, poniendo brusco freno a su carrera delictiva. Pues bien, a pesar de que el tráfico es normalmente aleatorio, ese tranvía siempre aparece en el momento justo para acabar con la persecución. Da igual que acoses de cerca al coche o que te alejes, la persecución se acaba en el tranvía. Otro ejemplo: las persecuciones a pie se terminan con placajes o a tiros, pero según lo que esté decidido. Si toca placaje, no puedes disparar y viceversa. Desgraciadamente, las persecuciones y los tiroteos son muy fáciles y como no se puede cambiar el nivel de dificultad, rara vez tendrás que darlo todo para pasarlo. En las raras ocasiones que alguno se atraviesa, al repetirlo por tercera vez aparece un cuadro de diálogo permitiendo saltarse la escena para continuar “resolviendo” el caso. Esta falta de reto y de posibilidad de elección hacen que el desarrollo de los casos sea, directamente, aburrido. Yo comprendo que las nuevas generaciones no estén acostumbradas a la frustración que supone comenzar un nivel desde 0 cuando se falla. De hecho yo creo que no sería capaz de vivir sin el autosave, pero una cosa es eso y otra es que te cojan de la manita y te lleven de paseo como si fueras retrasado mental.

Finalmente, sí, la historia mola un montón y la tecnología es para cagarse, pero por el precio de LA Noire te puedes comprar varias pelis mucho más interesantes y algún videojuego mucho más divertido (como el Infamous, por ejemplo).

El Tano Pasman es el nuevo hit.

Hace unos días salió a la palestra de Internet un vídeo en el que un hincha de River Plate bastante mayor se desesperaba viendo el partido que llevó a su equipo a segunda división por primera vez en su historia. El vídeo es un testimonio escalofriante de la pasión con la que un hincha puede vivir el fúrbol:

httpv://www.youtube.com/watch?v=8OU1mW0Ty_Y

Y de paso muestra lo locuaz que puede llegar a ser un argentino.

Cuando ves el vídeo por primera vez sabes que estás viendo algo único, especial, al nivel de los más grandes. Como es natural, Internet le ha convertido en un héroe planetario (al menos para los que somos de habla hispana) y no ha tardado en convertirse en un meme con todas las de la ley. A parte de tener su propia botonera, este hombre, llamado Santiago “Tano” Pasman ha desatado una verdadera epidemia de vídeos paródicos en el youtube. Para muestra, mis tres favoritos hasta el momento:

httpv://www.youtube.com/watch?v=yXOG5eqN8xg

Viendo el Rey León, creo que fue la primera.

httpv://www.youtube.com/watch?v=rtDpcJiavlA

Viendo a Arguiñano en uno de sus momentos cocaína-full.

httpv://www.youtube.com/watch?v=becvXaEa2fY

Viendo Naúfrago (Tom Hanks).

Naturalmente, esto no ha hecho nada más que empezar. El hombre tiene carisma y su “La puta que te recontramilparió” merece toda no sólo nuestra admiración, sino también un hueco en nuestro vocabulario. El fenómeno es tan fuerte, que en menos de una semana ya hay una aplicación para hacerte tu propio mashup casero, yo no he podido resistirme a hacer mi propio montaje.

Super Mario PETA.

Ayer vi uno de esos vídeos que demuestran que el ser humano es impresionante y que 20 años no son nada.

Se trata de un speed-run (partida en la que se trata de acabar el juego en el menor tiempo posible) que además intenta obtener la mínima puntuación posible. El nivel de virtuosismo necesario para tamaña fazaña me deja sencillamente anonadado. He jugado cientos (quizá miles) de veces al Super Mario y me quito el sombrero ante este tipo: consigue que parezca fácil pasarse el juego, algo que yo sólo he conseguido una vez, y además con la vuelta de tuerca demencial. Pero eso no es todo, en toda la partida sólo mata a un bicho, muerte necesaria para evitar coger unas monedas. Es el nuevo Übermensh, un superhéroe pacifista, anti maltrato animal y completamente anticapitalista. ¡LARGA VIDA!

httpv://www.youtube.com/watch?v=NIKEVSZITps

Se me ponen los huevos de corbata viendo cómo se planta delante de los Hermanos Martillo.

Me entrevisto en la contraportada del ABC.

Esta mañana ha salido publicada en el ABC una entrevista a Pilar Carbonero, una de nuestras mejores investigadoras en el campo de la biotecnología. Como da la casualidad de que es un tema sobre el que mucha gente me pide mi opinión a través de twitter, me voy a permitir la herejía de imaginar que la entrevista me la hicieron a mí. Naturalmente, no le llego ni a los tobillos, pero creo que puedo añadir algunas cosas interesantes a lo que dijo. Y además, este es mi blog y las pajas mentales me las hago así.

Quienes recelan de los cultivos transgénicos olvidan quizá que la agricultura es en su propia esencia modificación de las plantas.

Desde luego. Cualquiera que haya paseado por el bosque atlántico habrá encontrado fresas o manzanas silvestres y se habrá sorprendido de su ridículo tamaño. Lo mismo ocurre con aberraciones como el plátano (que es híbrido tremendamente complejo) o la Brassica oleracea, que es la especie a la que pertenecen la col, la berza, la col de bruselas, el brécol, la coliflor y el repollo. Fíjese que digo especie, es decir, que son genéticamente iguales e interfértiles. Todas estas modificaciones fueron el fruto de cientos de años de selección artificial por parte de los agricultores, consciente o inconsciente, y sólo en las últimas décadas se han comprendido sus bases biológicas. Otro ejemplo, el trigo panadero que consumimos hoy (y que se cultiva en la agricultura biológica) es una planta artificial que es el resultado de la mezcla de tres especies diferentes. La transgénesis, al permitir la introducción de un gen exógeno en una planta es, desde un punto de vista conceptual, una vuelta de tuerca más, no una tuerca nueva.

Práctica extremadamente útil en apariencia y sin embargo demonizada. ¿Por qué?

Pregunta para la que un biólogo como yo no tiene respuesta profesional, eso debería preguntárselo a un sociólogo o a un filósofo. Mi opinión personal tiene que ver con el ludismo y con las campañas de FUD (miedo, incertidumbre y duda) lanzadas desde muchas organizaciones ecologistas. Sobre las motivaciones de dichas organizaciones no tengo ni idea, pero tengo claro que en esta demonización de la que Vd. habla hay muchos intereses en juego y muchos beneficiarios. Por un lado las propias organizaciones ecologistas y por otro, las empresas rivales de aquellas que comercializan los transgénicos.

Todo esto, naturalmente, si hablamos de plantas transgénicas para consumo humano. De las bacterias o las células de ratón transgénicas que producen proteínas terapéuticas como la insulina o la hormona del crecimiento nadie se queja, lo cual no deja de ser paradójico… o no tanto, teniendo en cuenta que la alternativa es el uso de hormonas purificadas de cadáveres o de animales.

Y productos modificados como el arroz dorado con provitamina A pueden evitar la ceguera de miles de niños en el Tercer Mundo.

Bueno, tampoco conviene exagerar. El famoso arroz dorado no tiene ningún valor práctico debido a su bajo contenido en provitamina A. Fue un movimiento de márketing por parte de las multinacionales para ganarse a la opinión pública. Para que fuese realmente útil sus niveles de provitamina deberían de ser mucho mayores. Pero claro, hay que tener en cuenta que es un resultado de una investigación de hace quince años. Hoy por hoy sería sencillo lograr una planta que sí previniese la ceguera en el sudeste asiático… si verdaderamente existiera una motivación real y dinero para hacerlo. De todas formas, sería más fácil administrar vitaminas en pastillas. En cualquier caso, como ejemplo de lo que se puede hacer es muy válido.

El trigo enano conseguido por Borlaug fue otro hallazgo crucial contra las hambrunas.

Normal Borlaug es uno de esos ejemplos que hay en la Historia de personas que han causado un tremendo impacto en el devenir de la Humanidad y que sin embargo nadie conoce. Y eso que le dieron el Nobel. Respecto al trigo, un ejemplo de lo que se puede conseguir cuando se conocen las bases fundamentales de los procesos biológicos. La Vida no tiene nada de esotérico, ni de místico, ni de espiritual, es un fenómeno físico como cualquier otro que podemos analizar, comprender y, por lo tanto, manipular.

¿Qué nos jugamos por renunciar a estos avances?

Otra pregunta de difícil respuesta, porque no me gusta jugar a los adivinos. Tengo muy claro que el problema del hambre en el mundo tiene fácil solución con la tecnología actual, es cuestión de que los países ricos renunciemos a nuestro estilo de vida, basado en la explotación del tercer mundo, y nos pongamos a ello. Desgraciadamente, con la tecnología actual, la solución no sería muy sostenible. Se pueden conseguir (y en muchos casos ya se han conseguido) plantas resistentes a enfermedades, plagas, tolerantes a la sequía, de mejores contenidos nutricionales… Estoy convencido (y creo que la mayoría de los científicos versados en el tema estarían de acuerdo) de que algunos transgénicos serían muy útiles para la Humanidad. Es más, paradójicamente, los fines de la agricultura “biológica” serían más fáciles de alcanzar si se utilizasen algunos transgénicos. Y digo algunos porque hablar de transgénicos en general es estúpido. Creo que una tecnología es indiscutible per se, lo que podemos discutir es el uso que se hace de dicha tecnología. El ejemplo clásico es la energía nuclear, que sirve para fabricar electricidad, tratar el cáncer y calcinar una ciudad en menos de un segundo. Con los transgénicos pasa lo mismo, y si no que se lo pregunten a los cultivadores de Papaya de Hawaii, salvados gracias a una papaya transgénica resistente a un virus que estaba acabando con su modo de vida. O a aquella empresa que creó un tomaté que duraba más tiempo en la nevera, que lo tuvo que retirar porque sus ventas eran muy bajas debido a que su elevado precio no compensaba.

Europa está en guardia por la E. coli. ¿Ha habido alguna vez una alarma alimentaria vinculada a los transgénicos?

No que yo sepa. Y eso que en EEUU se consumen millones de toneladas de maíz y soja transgénicos. De todas formas no me sorprende: los alimentos transgénicos están sometidos a unos controles muy estrictos (algunos más allá de lo razonable) antes de su comercialización, controles que no siguen los productos no transgénicos ni los productos químicos de nueva síntesis. El ser humano tiene estas cosas, es capaz de vivir tranquilamente con un doble rasero completamente irracional (y esto lo digo respecto a los químicos). En cualquier caso, tenga por seguro de que si alguna vez hubiera una alarma de este tipo nos enteraríamos, hay mucha gente en guardia esperando a que ocurra. La misma que ha tratado de ocultar que el brote de Escherichia coli se produjo en unos brotes de soja “ecológicos”. Y por rizar el rizo: ¿Cómo llamamos a una sociedad que prohíbe el cultivo de soja transgénica en su territorio pero que permite su importación? Hipócrita, así es Europa.

Precisamente usted ha dicho que la agricultura ecológica es un capricho de niños ricos.

Obviamente no lo he dicho yo, pero da igual, lo podría decir porque es lo que pienso. La idea que tenemos de un niño rico es que paga mucho más por lo mismo o algo un poco mejor ¿No?, pues con la agricultura ecológica pasa igual. Hay miles de estudios sobre las diferencias entre los productos procedentes de la agricultura tradicional y la ecológica, sólo unas docenas las encuentran. Como es imposible que se los lean todos, yo recomiendo este. Juzguen por Vds. mismos. De todas formas, yo no me opongo a que exista este tipo de agricultura, eso sí, sometida a las mismos controles que la otra. Si la gente prefiere dormir con la conciencia más tranquila a cambio de un pequeño incremento del riesgo de diarrea no seré yo el que se lo impida. Por cierto, que agricultura ecológica es un oxímoron como un piano. La humanidad dejó de ser ecológica con el neolítico…

Otra consigna que ha calado es que los vegetales modificados genéticamente son un contubernio de las multinacionales para forrarse.

Naturalmente, cuando yo empecé en esto se hablaba de los problemas de los transgénicos a nivel biotecnológico, que si los genes de resistencia de antibióticos, que si las inserciones aleatorias en el genoma, que si el uso de monocultivos clonales… tras años de discusión y de mejoras, apenas hay argumentos serios en contra de la biotecnología como tal, por lo que se pasa a atacar a los dueños de dicha biotecnología. Es decir, pasamos de hablar de aviones para hablar de EADS y de Boeing. Yo no voy a meterme con el pensamiento ecologista de izquierdas. Sólo voy a decir que hoy en día se pueden hacer transgénicos utilizando tecnologías libres de royalties desarrolladas por la organización sin ánimo de lucro Cambia, que ha creado un sistema de código abierto similar a Creative Commons para avances en biotecnología. Uno de sus avances es toda una tecnología de transgénesis libre de royalties llamada Transbacter. Mediante esta tecnología se pueden crear plantas transgénicas sin utilizar ninguno de los medios patentados por las grandes corporaciones. Como lo estás leyendo. ¿Han hablado los ecologistas alguna vez de esta alternativa? Obviamente no, porque entonces su último gran argumento contra los transgénicos caería por su propio peso. ¿Se ha planteado algún gobierno su uso para fines beneficiosos para la humanidad? Obviamente no, porque entonces la campaña de acoso y derribo por parte de los ecologistas por un lado (¡Transgénicos con dinero público!) y las multinacionales por otro (¡Mi negoooocio!) acabaría con el Ministro de turno dimitiendo o algo peor.

Por el momento nada más. Me he dejado muchas cosas en el tintero y apenas he esbozado argumentos y explicaciones (y eso que me he tirado un buen rato escribiendo). Si tenéis alguna pregunta, hacedla sin miedo en los comentarios, eso sí, os agradecería leer bien el post (y algunos de sus enlaces) antes de arrancarme la piel a tiras.