Toros II.
Parece que el post de ayer va camino de convertirse en uno de los míticos del blog. Desde luego el debate que se ha montado en los comentarios es de lo más interesante.
Para darle una vuelta de tuerca más y reforzar mis argumentos, quería aportar tres ejempos de por qué pienso que muchos opositores a las corridas son unos hipócritas al no oponerse a otras actitudes contra los animales.
Peleas de gallos y correbous.
Durante todo el debate se ha puesto a Canarias como ejemplo a seguir. En el archipiélago los toros llevan prohibidos desde 1991. La mayoría ignora dos cosas, primero, que no se celebraba una corrida desde 1984 (imagino que llevar seis morlacos en barco no sea lo más adecuado) y segundo, que mucha ley de protección de animales, pero las riñas de gallos siguen siendo legales y se siguen celebrando. ¿En qué quedamos entonces? ¿Canarias protege a los animales o sólo a los que les interesa?. Basta con ver cómo se desarrollan dichas riñas para comprender que es lo mismito que los toros. ¿Y qué pasa con los correbous catalanes (que no están incluídos en la prohibición)? ¿El animal no sufre corriendo detrás de una multitud, estresado y sin saber que pasa?
En las fiestas de Badalona.
Astracán.
Seguramente a muchos no os suene lo que es el astracán. El astracán es una piel muy upreciada para abrigos gorros y demás. Ahora no se lleva mucho, pero casi todas las abuelas adineradas tienen uno. En Oviedo de hecho se ven bastantes en invierno.
Chaqueta de astracán.
El astracán es una piel de cordero de apariencia muy rizada. ¿Cómo se consigue esa apariencia si los corderillos tienen el pelo casi liso, en todo caso ondulado? Muy sencillo, cogiendo la piel de corderos nonatos. Has leído bien, despellejando a fetos de cordero. Naturalmente, la mejor forma de obtener un feto de cordero es sacándolo de la oveja preñada, cosa que huelga decir que no se hace dejando vivir a la madre.
Ahí está la décima parte del abrigo de astracán.
Esta barbaridad ocurre por puro hedonismo y se sabe que ocurre de toda la vida, sin embargo no he visto a casi nadie protestar. He escogido el astracán porque me parece lo mas fuerte, pero vale igual hablar de chinchillas, visones y demás, criados en condiciones muy restringidas para evitar que se dañen la piel. Si prohibimos los toros… ¿Qué hacemos con las pieles?
Mataderos.
También mencioné que comer carne era motivo de invalidez de los argumentos de maltrato animal. Algunos de los comentarios apuntan a que está en nuestra naturaleza y que en los mataderos se trata a los animales dignamente. Naturalmente, no voy a decir que no esté en nuestra naturaleza, faltaría más. El Homo sapiens empezó siendo carroñero para ir poco a poco siendo cazador gracias a su inteligencia. Pero sigo pensando que una cosa es cazar con palos y piedras y otra cosa es la industria productora de carne. Es cierto que cada vez hay más conciencia sobre los derechos de los animales y hay normativas destinadas a que las condiciones sean las más humanas posibles, pero hay que ser muy ingenuo para pensar que los animales no sufren. No voy a recomendaros presenciar un samartino de toda la vida (matanza del cerdo), en la que el animal sabe desde que lo sacan de la cochiquera que va a morir y esto ocurre cuando se desangra después de haberle clavado un cuchillo en el cuello (práctica legal y que yo he presenciado varias veces). No. Hablemos de los mataderos normales, de donde sale la carne de nuestros supermercados. Busca en tu proveedor de vídeos favorito y mírale a los ojos a la realidad (si te atreves). Alquila o baja “Fast food nation“. Luego cuéntame a ver si te parece que un toro sufre menos. Por si acaso no quieres, mira este vídeo de un matadero de corderos:
Matadero de corderos -- Lamb slaughterhouse | Investigación de Igualdad Animal -- Animal Equality investigation from Igualdad Animal on Vimeo.
Yo comprendo y comparto la opinión general de que es una aberración considerar Arte a las Corridas de Toros. Nunca lo he negado e insisto en que no me gustan un pelo. Lo que no me parece es considerar que los que van a las corridas van a ver a sufrir a un animal, en todo caso irán a ver un espectáculo en el que muere un animal (que son cosas diferentes). Tampoco me parece, y creo que he puesto buenos ejemplos, que la mayoría de nosotros estemos legitimados moralmente para criticar tan exacerbadamente las Corridas, en las que al fin y al cabo muere malamente un animal que ha vivido mucho mejor que la mayoría de animales criados como alimento, mantenidos en zoos o utilizados en ensayos cosméticos y farmacéuticos (no he puesto vídeos de esta categoría porque son tremendos). Si estamos en contra del maltrato y del sufrimiento animal lo estamos con todas las consecuencias, sin paliativos ni medias tintas.
Que yo esté en contra de la prohibición de las corridas no significa que esté a favor de los toros. Nada más lejos de la realidad. La actitud del Partido Popular me parece lamentable y la identificación de España con las Corridas me da asco, así de sencillo. Yo sueño con el día en el que un extranjero no me pregunte por los toros (o por el flamenco) cuando digo que soy español, pero no quiero que la prohibición sea el camino. Y no es porque no me gusten las prohibiciones (ya veréis lo feliz que seré con lo del tabaco), lo digo porque no me sale ponerme en contra de los toros habiendo las cosas que hay y pasando las cosas que pasan.
Finalmente, sólo espero que cuando haya que defender los intereses de otros seres humanos lo hagamos con tanta vehemencia y decisión. Yo también pienso que el último humano está por delante del primer animal.
Toros.
Ahora que ya se sabe que los toros estarán prohibidos en Cataluña, me gustaría dar mi opinión sobre todo este rollo.
En primer lugar, me parece un triunfo de la democracia… a medias. Que se debata en un parlamento una iniciativa popular avalada con 180000 firmas es todo un logro, ojalá se hiciera más veces y para cosas mucho más importantes. Si digo que es un triunfo a medias es porque lo más lógico es que el parlamento hubiera propuesto un referéndum, al fin y al cabo, no todos los partidos llevaban a los toros en sus programas. Está claro que el parlamento debiera representar al pueblo, pero teniendo en cuenta que en España votamos con listas cerradas, lo que realmente representa el parlamento es a los partidos políticos votados por el pueblo. Y es un matiz clave. De nada sirve que algunos hayan dado libertad de voto a sus parlamentarios. Se ha perdido una oportunidad de redondear la lección democrática y se ha quedado en un paripé “democrático” cara a la galería.
En segundo lugar, dejar el asunto en manos del parlamento lo enmerda irremediablemente. Algunos han utilizado este tema para marcar la diferencia con el resto de España y reafirmarse en su nacionalismo. Está claro, si toros = España, si Catalonia is not Spain, toros fuera de Cataluña. Desde este punto de vista, lo más natural hubiera sido que los toros en Cataluña desaparecieran por pura falta de rentabilidad, puesto que presuntamente no hay afición a los toros. Lamentablemente, el nacionalismo (ideología basada en el desprecio al opuesto y no en el aprecio a lo propio, no nos engañemos) se ha apropiado de una iniciativa originalmente ecologista. Si no estuviera muerto, me gustaría haber conocido la opinión de Jon Idígoras, novillero en su juventud y fundador de Herri Batasuna, algo que no tiene por qué ser incompatible. Y es que, queridos amigos, España es bastante más que toros y flamenco, por mucho que nacionalistas de ambos bandos (españoles y catalanes) no lo quieran ver. Repito lo del primer párrafo, lo más lógico hubiera sido un referéndum.
Tercero. Si el problema no se enfoca desde el punto de vista nacionalista, entonces la cosa cambia. Desde un principio se enfocó desde el punto de vista del sufrimiento del animal, del ensalzamiento de la violencia y demás argumentos PETA-style. En este caso mi opinión está clara: sólo respeto esta postura si viene de un vegano estricto (y más allá). El resto de personas que comen carne, que se visten con pieles, que usan cosméticos testados en animales, que toman medicamentos, que van a Acuarios/Zoos/Circos… son unos hipócritas. A mí no me gustan los toros y me parece una aberración que no merece ni el nombre de Arte ni el de Fiesta ni el de Espectáculo. Pero desde luego no tengo autoridad moral (ni cojones) para pedir que se prohíban cuando conozco de dónde viene un filete, un huevo, un cojín relleno de plumón, el foie-gras, mis zapatos, mi cartera… En todos estos casos veo más sufrimiento y denigración animal que en los toros. Más aún, tiene muchísimos cojones que se rasguen las vestiduras con los toros cuando todos usarán móviles (el Coltan del Congo ¿Te suena?), cuando sabemos que sigue habiendo malaria, cuando vimos lo de Darfur y pasamos olímpicamente. Ojo, esto no invalida el argumento antitaurino, no, pero creo que sí debería hacer reflexionar un poco a las personas que sostienen dicho argumento. En este sentido yo también soy un hipócrita y me doy asco por ello. Sin embargo la vida es así y cuando me pasa trato de modificar un poco mi comportamiento. Sin embargo, por respeto a mi mismo y a los problemas que verdaderamente importan jamás firmaría una propuesta como la presentada en Cataluña.
Cuarto y final. Prohibir. Prohibir. Prohibir. Yo reservaría algo tan serio como una prohibición para cosas mucho más relevantes que una corrida de toros. En este caso yo creo que hubiera sido mucho más razonable educar, concienciar y dejar que las corridas desaparecieran (o no) por su propio peso. Una prohibición lo único que va a conseguir es que los aficionados catalanes (que tengo entendido que son de los mejores de España) se pongan en pié de guerra. No descartaría que haya un efecto rebote y al final toda esta historia sólo sirva para incrementar la popularidad de la puta Fiesta Nacional. El tiempo dirá.
Le Internet
Parece ser que lo de irme a Francia va para adelante. A falta de una entrevista en Septiembre, todo parece indicar que de una manera u otra en Enero estaré instalado en París (Versalles) concretamente.
En mis ratos libres (que en Julio son bastantes), me entretengo en ir haciéndome el dossier de inteligencia para que mi desembarco en tierra extraña no me pille por sorpresa. Gracias a Internet la cosa es tan fácil que da vergüenza y todo. A parte de peritar pisos, sitios interesantes, restaurantes apetecibles y otras cosas más mundanas, he mirado también cómo está el tema del teléfono e Internet, que considero que serán claves para tener una estancia lo menos traumática posible. Y es algo que quiero compartir con vosotros. He mirado unas cuantas ofertas en varias compañías y la que os pongo es un buen ejemplo, porque como esta hay varias y no es la más barata. Incluye móvil y fijo en casa.
Alucina, vecina:
Móvil.
- Móvil de contrato (por 1€ el Samsung Omnia).
- SMS y MMS gratis.
- 3G ilimitado en el móvil (internet, mail y TV).
- 2 horas de llamadas al mes a fijos y a otros móviles incluidas.
En casa.
- ADSL 20 Megas.
- >100 canales de TV (5 en HD).
- Teléfono fijo con llamadas gratis a fijos de Francia y de 106 países más (España incluída).
Todo ello por 45€ al mes. Como lo lees. Yo todavía no salgo de mi asombro. Por cierto, todo lo anterior pero con tarifa plana de móvil para fijos y otros móviles son 100€.
Por mucho que he mirado, no encuentro ninguna pega. De hecho el precio de las llamadas fuera de esas 2h incluidas me parece razonable (por ir a lo burro, llamar a un móvil español desde el móvil francés es a 0,17€ el minuto). No quiero hacer la suma de lo que costaría algo equivalente aquí en España porque no quiero deprimirme (si es que fuera posible igualar las prestaciones).
Menos mal que somos campeones del mundo…
Maravillas de la Internet del 6-7 al 26-7
Disfrutad de lo mejor de Internet que he seleccionado del 6-7 hasta el 26-7:
- Fauna Mongola de Madrid – Mi particular descubrimiento del mes. Un blog dedicado a retratar al (infra)ser humano a base de dibujitos y cuatro certeros párrafos. Ya quisiéramos decir tanto con tan (aparentemente) poco.
- The Big Lies People Tell In Online Dating « OkTrends – El blog de OkCupid es uno de mis favoritos. Con una cantidad ingente de datos y dos analistas inteligentes a los mandos se dedican a hacer estudios sociológicos de lo más interesantes. Especialmente impactante es la confirmación de que a ellas les gustan con dinero independientemente de la edad.
- La lista de la vergüenza – Un blog dedicado a recopilar los cursos pseudocientíficos que se imparten en las universidades españolas. El título del blog no podría ser mejor.
- quatremots-anamariallopis: 4 HISTORIAS DE ABORTOS – Breve y directo a la mandíbula. No hace falta opinar para aclarar muchas cosas, a veces basta sólo con haberlas vivido. No dejéis de leerlo.
- Lo nuevo de Pitingo « Pajasmentales – Si flipaste con la versión de "Smells like teen spirit" de Pitingo, prepárate para su nueva idea: el Windows Gitano.
Conocer a los demás es sabiduría…
Os voy a contar una anécdota con moraleja y todo.
Hace unos años, cuando mi mujer y yo éramos novios, me llevó a las fiestas de su pueblo. Aunque traten de adornarlas, dichas fiestas no son más que una coartada para que cientos (miles) de jóvenes (y no tan jóvenes) se junten en un prado a beber sidra en cantidades industriales hasta alcanzar un grado de ebriedad considerable. A mí no me hizo/hace/hará ni puta gracia, porque aunque no soy abstemio en sentido estricto, sí que no aguanto el ritmo del resto de la pandilla. Aunque a veces hay que fingir, ser los únicos sobrios de un grupo de borrachos es un puto coñazo, porque los chistes malos no te hacen gracia, repetir la misma frase n veces no te hace gracia y hacer el tonto no te hace gracia.
Suficiente introducción.
El caso es que aquella vez nos disponíamos a marchar del susodicho prado cuando la cuchipandi ya había alcanzado el umbral que menciono antes. Así que nos cogimos de la mano y empezamos a esquivar a la jauría humana que empezaba a desmadrarse. En un momento dado, un energúmeno lanzó un trozo de tarta a un amigo suyo y claro, como ya iba bien cocido, falló estrepitosamente, con la desgracia de que fue a impactar en mi señora, manchando de chocolate su camiseta, escote y cuello. Mi mujer se revolvió y con su 1’50 de estatura se fue a encarar al agresor calificándolo en un primer momento de “subnormal”.
En ese momento, todos mis sentidos se activaron y realicé una evaluación de la situación en un tiempo ultracorto. El agresor era un maizón (tarugo) de unos 100 Kg. de peso coloradote y con brazos como mis piernas. Estaba acompañado de otros cuatro o cinco tipos con pinta de haberse vestido como para participar en una peli porno (vaqueros cortos y camisetas sin mangas) y que empezaron a aullar en cuanto vieron a mi mujer acercarse. Rápidamente, la solté de la mano y me confundí entre un grupo situado a unos 5m de la acción. Manteniendo el contacto visual pero sin hacerme notar. Mi mujer le echó un rapapolvo de madre al boborolo y su pandilla cuando hubo acabado se marchó tranquilamente del lugar.
Tras caminar unos metros, me uní a ella, sanos y salvos los dos. Y ahí me cayó la del pulpo. “Cobarde”, “Ten novios para esto”, “¿Y si me hubieran pegado?”, “Maricón” son varias de las frases que me dedicó, mientras yo paladeaba tranquilamente el sabor de la integridad física. Yo le expliqué el resultado de mi análisis: con mis 65 Kg de peso mi única posibilidad era pegar primero y rezar para acertar con algún punto débil que tumbara al ogro y me diera suficiente ventaja para aprovechar mi presunta velocidad en carrera. A lo mejor acertaba con el gigante, pero es complicado que me pudiera escapar de todos los reyes del porno. Por lo tanto y teniendo en cuenta que ella era una chica y que en el grupo agresor no había ninguna, decidí que era probable que no se atrevieran a tocarla por si acaso dilapidaban sus escasas opciones de follar esa noche. Y por lo que se ve, acerté. Tuve que esperar a la cena para que mi mujer se diese cuenta de que el hecho de que yo estuviera entero era más importante que el haberla defendido a ella.
Y es que amigos y amigas, los genes que llevo en el cuerpo llevan milenios en el acervo genético de la humanidad y si han conseguido llegar hasta mí no ha sido ni por valentía, ni por gallardía, ni por arrojo. Ha sido simple y llanamente por haber sobrevivido lo suficiente como para reproducirse. Mis genes son los del cazador paleolítico que se cagaba ante un mamut y prefería quedarse con labores más cutres antes que jugarse el pellejo. Son los del esclavo griego que jamás se rebeló contra su amo aunque tuviera que limpiar las letrinas todos los días. Son los del Íbero que aprendió a hablar Latín en cuanto vió el poderío de la máquina de guerra Romana. No nos engañemos, seguramente los tuyos también. Salvo contadas excepciones, los héroes no dejan descendencia.
Y es que, queridos lectores, “Conocer a los demás es sabiduría, conocerse a uno mismo es sabiduría superior”.







